16.12.18

3 días de diciembre

Miércoles 15 de diciembre de 2010, llego a casa sobre las ocho como de costumbre, me conecto a Facebook y abro el chat a ver quien está disponible para charlar. Mis compañeros de piso están ya en sus habitaciones y como siempre, me toca cenar solo con toda la casa en silencio para mi. Justo cuando llega la hora de acostarse se publica una noticia en el muro: “Paul McCartney dará un intimo concierto en el 100 Club el próximo viernes 17 a la una del mediodía. Pertenece a una campaña para salvar el venue* centenario de la intención de derribarlo. Entradas a la venta el día 16 a las diez de la mañana con un único precio de 60 libras, sólo por internet”. Se me iluminan los ojos! Veo que se trata de Londres y busco donde se encuentra ése “100 Club”. Si! En pleno Oxford Street! No me lo puedo creer! Justo antes de acostarme hago los pertinentes preparativos para la mañana siguiente y añado el portátil para seguir la venta de las entradas a las 10 de la mañana. Jueves 16 de diciembre, me levanto temprano como siempre. El sol sale muy pronto y la falta de persianas me hace levantarme sin necesidad de despertador. Almuerzo de cereales y leche con miel. Hace mucho frío y la previsión es de nieve al final de la semana.Tomo el nº 13 como de costumbre que me lleva hasta Oxford Street. Esa mañana, excepcionalmente, localizo el 100 Club en pleno corazón de la ciudad justo antes de Tottenham Court Road muy cerca de St. Giles, la escuela donde estoy cursando el ‘Teacher Training’. Mejor imposible! Entro en un Starbucks en frente del local del concierto y me conecto a internet justo a las 10 de la mañana. Pero no hay suerte, se me cuelga varias veces y me es imposible acceder al sitio web. Cuando consigo conectarme un mensaje me dice que las entradas se han agotado. Como? Si no han pasado ni diez minutos! Salgo del Starbucks, cruzo la calle y entro dentro de la finca del nº100 de Oxford Street. En el portal me cruzo con una persona que resulta ser el propietario. Le pregunto por las entradas y me dice que ya no quedan; “No tickets available. No chance, so sorry…” Me quedo un rato inspeccionando los bajos del local donde se dará el concierto y me sorprende por lo pequeño que es. Cuando estoy a punto de salir entra el cartero en la finca y literalmente me lanza un gran paquete de cartas en el pecho. Le digo que no soy de allí y se va. Pienso en aquellas cartas que quizá alguna pueda tener alguna entrada y me escondo el fajo de cartas dentro la chaqueta. Consciente de la locura que estoy haciendo, pienso que quizás haya un callejón trasero. En efecto, la ‘salida de emergencia’ típica de Londres. Bajo las escaleras y entro al genuino local británico haciéndome un poco el tonto. Me sorprende su pequeño espacio con las paredes rojas llenas de fotografías. Admiro las celebridades que han tocado en el venue* a lo largo de su dilatada historia, desde artistas amateurs hasta los Stones, Eric Clapton y constato que aquellas paredes fueron vivo testimonio de la explosión del Punk en la ciudad a finales de los 70 con The Clash. Luego una chica, muy amablemente, me invita a salir del local. Voy a clase como de costumbre hasta las cuatro. Luego hago la segunda locura del día. Pienso que quizá estaría bien dejarse caer por la parte trasera del 100 Club para ver si se cuece algo. És prácticamente de noche, hace un frío tremendo y empieza a caer agua nieve. De pie, en frente de un portal cercano, me parece oír a Paul. En efecto, es la prueba de sonido y estoy seguro que oigo su voz. Aunque intento entrar y bajar las escaleras al final no tengo valor. Al día siguiente constato que en efecto era él. Estoy ahí esperando durante quizá un par de horas hasta que no puedo mas. Estoy completamente helado! Vuelvo a casa y me encierro en mi habitación, me siento en el suelo encima de la moqueta justo al lado del radiador y voy abriendo las cartas una por una. Nada! Las vuelvo a cerrar pensando en tirarlas de nuevo al buzón. 
Llega el gran día, 17 de diciembre de 2010! Me levanto sobre las 6 de la mañana. La verdad es que siempre me ha gustado madrugar y aquella mañana lo hice de una forma muy especial, como en las grandes ocasiones. Abro mi cuenta de Facebook y escribo, “one sweet dream, came true, today…” Pienso en pasearme por los alrededores del local a cazar algún autógrafo de Paul. Todavía no ha salido el sol y en la calle la temperatura es de unos 5 grados bajo cero. Ducha rápida, almuerzo de cereales y leche con miel dispuesto a protegerme del frío; tres jerseis, dos pantalones, botas, cazadora, bufanda, guantes y gorro! Llevo un par de vinilos; Abbey Road, una primera edición británica de 1969 con un error de imprenta muy buscada. McCartney, otra primerísima edición también británica de 1970 (justo el culpable de mi pasión por la fotografía). La partitura de Dear Prudence con las fotos del álbum blanco que “adquirí” en un mercadillo de Camden Town y mi nueva réflex profesional Nikon D700 con el angular 24mm. Justo aquel viernes se graduaban las profesoras que teníamos en el grupo del ‘Teacher Training’ y también era el ultimo día antes de las vacaciones de Navidad, así que la fiesta estaba asegurada. Con una de ellas, Kitty Woo, llevaba flirteando desde hacia semanas y esa era mi última oportunidad. Volvamos a aquella mañana. Salgo de casa pronto y tomo el nº 13 como de costumbre que me lleva hasta Oxford Circus. Como siempre, llego demasiado pronto pero me doy cuenta que no soy el único loco. Las primeras de la cola, un par de chicas, esperan desde las seis de la mañana soportando estoicamente una autentica ola de frío. Otros dos, sin entrada (como yo), también esperan que haya un poco de suerte. Disfruto ése momento de espera, no sólo por poder hablar en Inglés con gente de todas partes sino hacerlo con nuestro ídolo como hilo conductor. Empieza a nevar en Londres y el frío no cesa. Pocas veces en mi vida he pasado tanto frío. Se empieza a montar el dispositivo de seguridad previo y los “sin entrada” quedamos separados del resto. Decido echar un vistazo a la parte trasera del local donde se encuentran varios periodistas para recoger la llegada. Tras una larga espera, de repente una tranquila calle de Londres se convierte en un pequeño circo mediático con gente de arriba a abajo cortando el trafico momentáneamente. En efecto, momento de máxima emoción al ver llegar un coche de alta gamma gris y Paul saludando desde el asiento trasero del copiloto y los flashes de las cámaras a tope. Tras un momento de emoción, vuelvo a la realidad y me doy cuenta de que poco más puedo hacer. Tomo la transcendental decisión de volver a la entrada del local, el nº 100 de Oxford Street. Aquella fue una decisión al ultimo momento cuando, sinceramente, me disponía a irme a ahogar las penas en algún local del Soho. Empieza a entrar la gente dentro del diminuto local. En una hora muy extraña; Packed Lunchtime Concert anuncia el cartel pero me gusta. Un concierto a la 13 del mediodía! Observo atónito como se desvanecen todas las posibilidades para entrar. Empieza el concierto y el estruendo inicial de Magical Mystery Tour resuena con fuerza y se mezcla con el trafico de Oxford Circus. Penetra en mi una decepción interna difícil de describir. Quedamos tres colgados en la puerta esperando ‘…no se que…’ y llega el gran momento! Uno de los porteros saca tres brazaletes rojos del bolsillo y con un inglés indescriptible pide 60 libras para entrar. Uno de mis compañeros de espera emula un inolvidable “fucking bastards” que recordaré toda la vida. Aquel fue el último brazalete que quedaba y gracias a la negativa de mi compañero pude entrar al local sacando mis 60 libras preparadas en el bolsillo. Nadie me registró, había un poco de descontrol, podía haber llevado alguna arma y nadie se hubiera dado cuenta. Cruzo el pasillo y bajo las escaleras torpes a oscuras justo cuando suenan las primeras notas de Jet. Con la emoción veo en una esquina un par de chicas en la penumbra y sin pensarlo, le doy un beso a una de ellas! Todavía tengo dudas si era hombre o mujer. Entro dentro del local y la primera impresión es de agobio, hay unos 30 grados de diferencia respeto la calle pero me da igual. Empujo un poco por aquí y un poco por allá y din darme cuenta me planto en frente del escenario. Aunque una enorme columna me impide ver a Paul, a primera vista observo un piano de cola negro y deduzco que en cuanto se siente al piano será mi momento de gloria definitiva. Me empieza a entrar calor de verdad con tanta ropa pero me da igual. Canto y grito como nunca consciente que es mi gran momento. Por mi cabeza pasan infinidad de cosas, momentos vividos con ésa música como banda sonora y muchísimas personas que seguro darían lo que sea por poder estar donde estoy. Dentro de mi intimidad mas intima, me siento afortunado de vivir ese momento. Observo el pequeño escenario con todo el equipo de amplificadores a simple vista. Realmente impresionante! Como presentía llega la hora del piano. En efecto se sienta delante mío y interpreta The Long and Winding Road, el último sencillo de los Beatles de 1970 y uno de mis preferidos y Maybe I’m Amazed, tema estrella del primer álbum debut en solitario de 1970. Una de las canciones de mi vida cuya carpeta fue la culpable de mi pasión por la fotografía. Me doy cuenta que llevo el vinilo original colgado del hombro y le enseño la parte trasera a Paul que me mira con una mezcla de sorpresa y nostalgia. Vuelve al centro del escenario y esta vez puedo coger un sitio mejor. 

En mi mente quedan grabados los acordes y la introducción de Blackbird perfectamente visibles desde mi sitio… inolvidable!

Me doy cuenta que todo me pesa y mi momento de máxima plenitud a pasado y decido cambiar de perspectiva hacia una de las barras, despojarme de todo lo que llevo (que no es poco) y tomarme una buena pinta Inglesa. Disfruto del local típico Inglés con la gente gritando histérica y aquel olor de humedad ambiental tirando a pútrido típico londinense. Llegamos al final antes de los vises… Band on the Run, Ob la di, Ob la da (suena tremenda). Llamo a mi madre durante los coros finales de Hey Jude. Tenia que compartir aquel momento inolvidable con alguien y pensé en mi madre. A la vuelta interpreta Yesterday, momento muy emotivo. Se produce un silencio sepulcral en la sala. Aunque es la canción mas versionada de la historia de la música nunca me ha entusiasmado. Pero deduzco que se trata de otro himno Británico y me emociona mucho al oírlo. Me acerco a una esquina para poder coger un sitio mejor antes del final y conozco una pareja de españoles justo cuando suena Get Back. En esa esquina saco mi cámara y tomo un par de fotografías angulares justo la perspectiva perfecta con el escenario, el publico y la escasa distancia que los separan. Pensé que si me veían los de seguridad me requisarían la cámara por eso no hice mas. Solo aquella inolvidable perspectiva. En ese momento detrás mío encuentro a Ron Wood y le grito como si estuviera lejos pero lo cierto es que está muy cerca. Creo que se asustó. Final trepidante The End para cerrar el circulo con Abbey Road. Finalmente intento conseguir un autógrafo, la pareja me deja un pequeño sitio a primera fila. Paul me coge la mano derecha para firmar la partitura pero las vallas ceden por la presión de la gente y se marcha rápidamente. Una lastima! Salgo del local sobre las 16 con un cielo radiante soleado y rápidamente voy hacia el pub The Swan justo detrás del colegio en Russell Square donde la fiesta de graduación ha empezado. Aunque la hora pueda parecer extraña, en Inglaterra es muy habitual salir de clase o del trabajo los viernes a primera hora de la tarde hacia el pub mas cercano. Una postal muy británica que llevaré siempre conmigo. Aún lleno de emoción por lo que acababa de vivir, cuento a mis profesoras y a los compañeros de clase lo que acababa de vivir hacia pocos minutos. Con la emoción aun bien visible, me tomo un par de pintas y el alcohol me sube muy rápido. Me siento eufórico y mi inglés brota con fluidez. En el baño inferior del local me cruzo con Kitty, una de las profesoras. Una preciosidad Galesa con los ojos verdes y el pelo castaño que se volvía rojizo al sol, un perfil muy habitual en Gran Bretaña. Lleva un jersey verde de lana escocesa muy parecido a uno que tenía y todavía conservo. Aquellos jerséis se convirtieron en nuestro símbolo y fueron un poco nuestro principal nexo de unión. En el sótano, después contarle lo vivido terminamos besándonos... 

Algunos de los protagonistas de esta historia...

A la mañana siguiente Londres se levantó completamente blanca. Una fuerte nevada, que duró prácticamente todo el fin de semana, paralizó todo el país, el aeropuerto de Heathrow y varios aeropuertos de media Europa. Aquellas Navidades mucha gente no pudo volver a sus países y quedaron atrapados, muchos de ellos durmiendo en despensas aeropuertoarias. Yo tuve suerte, mi querido aeropuerto de Luton, al ser el mas pequeño, se salvó de la falta del liquido anticongelante para refrigerar aviones. 

Love from UK!


*Venue: pequeño local de ensayo y concierto para bandas "amateurs" que empiezan

15.11.18

White Album (1968 - 2018)


Se cumplen 50 años de la edición de “The Beatles”, conocido mundialmente como “The White Album’. Aquel 22 de Noviembre de 1968 marcó un nuevo hito en la ya dilatada historia de la banda británica. Otro nº 1 pero, por encima de todo, una innovadora música vanguardista junto con un diseño minimalista totalmente inédito hasta entonces. Para conmemorar ésta efeméride se ha re-editado el doble álbum con una mejoradísima versión en Stereo a cargo de Giles Martin, el hijo del legendario productor del cuarteto de Liverpool, George Martin. Tras la buena acogida de la re-edición de “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” el pasado 2017, éste 2018 le tocaba al Album Blanco una limpieza de cutis. Y la verdad que le ha sentado estupendamente! Una de las grandes particularidades de la música de The Beatles es el sonido. En lineas generales suenan de maravilla! Los 'Abbey Road Studios' y como no, la mano de George Martin nos han dejado un legado musical extraordinario. Profundizando con el sonido, aunque lo dicho es cierto, su sonido en Stereo de los sesenta resulta primitivo. Hay que recordar que los Beatles adoraban el sonido monofónico y cuando apareció la posibilidad de separar el sonido en dos canales no les interesó. Dedicaban el tiempo a hacer las mezclas en Mono y dejaban la tarea de la mezcla en Stereo a los ingenieros de sonido. Pero aunque soy amante del sonido Mono lo cierto es que este no respira. Precisamente el 'Album Blanco' fue el último álbum de los Beatles comercializado en ambas mezclas y esto hace que su sonido en Mono tenga algo especial. Gracias a la nueva tecnología podemos escuchar a una banda mucho mas compacta. Cogiendo como referencia el sonido Mono, Giles Martin ha echo un trabajo estupendo. La batería y el bajo donde tienen que estar y el resto distribuidos entre la derecha y izquierda con una brillantez inaudita hasta entonces. Una especie de edición Mono en 3D con tecnología Stereo actual.
A modo personal, para conmemorar tal efeméride he creído necesario hacer una parada y versar sobre aquel doble álbum y su clara influencia sobre mi propio estilo de vida. Separados en varios apartados y recurriendo a my ‘hardware’ personal, me ha apetecido hacer una entrada al blog totalmente extraordinaria, homenaje a mis inicios en el mundo de la fotografía.

Los 4 labels de la reciente compañía discográfica, Apple Records en su versión Stereo. UK 1968

History:
Aquel 1968 fue un año convulso. El mundo cambiaba junto los acontecimientos. Los asesinatos de Martin Luther King y de Robert Kennedy y la cada vez más profunda guerra del Vietnam dieron por terminado el ‘Verano del Amor’ de 1967 y el sueño ‘hippie’. Revoluciones sociales de todo tipo, el Mayo Francés y la primavera de Praga fueron referentes de aquella sociedad revolucionaria. Los propios Beatles no fueron espectadores de éstos cambios. Se involucraron de tal forma que su música se volvió mas compleja y ésta requería de mas tiempo en el estudio. Empezaron a cambiar los hábitos de grabación. Se grababa en horas nocturnas (cosa que no hacia nadie por aquel entonces) y cada uno se producía a si mismo y contaba con sus compañeros como músicos de estudio, no como si fueran una banda. Se les veía cada vez más en la mesa de control, sitio que hasta entonces era reservado a George Martin y sus asistentes. Sus vidas personales atravesaban grandes cambios. Divorcios, rupturas y un creciente cansancio entre ellos denotado por la presencia cada vez más persistente de una nueva intrusa en el estudio de grabación, Yoko Ono. Para entender el embrión del “White Album” hay que empezar en Febrero de 1968 con la estancia de los Beatles en la India. Aquellas semanas de meditación en Rishikesh fueron fundamentales para tan cantidad y calidad de composiciones. La creación de su propio sello discográfico, Apple Records. Un proyecto muy ambicioso que iba más allá de la comercialización de sus propios discos. Y la droga. El LSD había dado paso a la heroína, sobretodo en John Lennon que acabó arrestado por posesión de sustancias ilegales y ése precedente le provoco muchos problemas para establecer su futura residencia en Nueva York a principios de los 70. Paul McCartney había roto con su eterna novia, la londinense Jane Asher y tras un periodo de desenfreno sexual, conoció a Linda Eastman que acabo siendo la mujer de su vida. Ringo Starr se sentía poco valorado y en medio de la grabación del ‘álbum blanco’ se marcho de vacaciones dejando al resto en el estudio. George Harrison cada vez estaba mas metido en la India y su meditación trascendental sin dejar de lado su parte más terrenal descuidando a su preciosa mujer Pattie, justo cuando ésta empezaba a atraer la atención de su mejor amigo, Eric Clapton.
Todos éstos cambios personales y sociales son perfectamente visibles en la gran producción de ésa música que acabó dando un disco doble muy extraño. Estamos ante un producto discográfico que define a la perfección una etapa obscura pero tremendamente creativa de 1968. 

La numeración más baja encontrada y subastada. UK 1968

The Sleeve:
Extenso capitulo aparte merece la carpeta minimalista que me ha marcado de manera decisiva en la creación de éste proyecto fotográfico. Aunque a primera vista pueda parecer una carpeta simple y neutra, a medida que entramos en su interior descubrimos pequeñas maravillas que siempre me han resultado profundamente reveladoras y inspiradoras para crear los cimientos de este proyecto. Tras la complejidad de ‘Sgt Pepper’ en 1967 y su épica portada donde, por primera vez, se contempló la idea de trabajar con un director artístico, Peter Blake y un fotógrafo, Michael Cooper, para éste álbum querían romper de forma radical con su trabajo anterior. Encargaron la tarea al artista británico Richard Hamilton. Richard sugirió una carpeta totalmente blanca. Pidió a la banda fotografías y hizo un collage sobre fondo blanco que se convirtió en el póster y que fue censurado en varios países (entre ellos España, como no) y por segunda vez la incursión de las letras de las canciones en la parte trasera, cosa que innovaron los mismos Bealtes. La idea original de la cubierta era mancharla con una taza de café y trozos de manzana como si dieran la sensación de estar manchados de forma natural pero finalmente se desestimó por considerarlo caro. La solución de Hamilton fue mas sutil. Para darle a cada carpeta un valor personal, se le ocurrió la idea de numerar las copias. De modo que cada una tenia un valor individual distinta de la otra. Me consta que EMI siguió la numeración hasta los 2 millones en 1970. Luego se perdió el rastro coincidiendo con la comercialización solo de su versión en Stereo. Las primeras copias del álbum llevaban fundas negras para proteger los vinilos y su abertura era superior pero a partir de 1970, debido a su excesivo coste, se opto por fundas blancas y su abertura paso a ser la habitual.  Fue Richard Hamilton quien preguntó si tenían algún disco titulado simplemente “The Beatles” y decidió titularlo así para volver al punto de partida muy sugerente de acorde con la carpeta blanca.
Al ultimo momento y muy a pesar de Hamilton, se decidió embolsar el nombre del disco “The Beatles” en relieve blanco. Tal echo enojo al artista hasta tal punto que declaro que había sido un “acto de vandalismo con toda regla”. Todo aquel concepto junto las 4 fotografías tomadas por John Kelly fueron de gran inspiración para aquel joven adolescente. 

Versión promocional británica. Noviembre 1968

Memories:
En este capitulo expongo mis recuerdos con el “White Album”. Éstos se remontan a finales de 1991. En aquella época me encontraba en plena búsqueda personal. Ahora, visto en perspectiva, la veo como una etapa absolutamente crucial de mi vida personal y profesional. Desde la comodidad que da el paso del tiempo, veo lo decisivo que fue aquel otoño de 1991. Recuerdo muy vivamente la audición de la segunda parte del álbum y como me impactó. Pero el golpe emocional definitivo llegó poco después al descubrir el diseño de la carpeta de los vinilos. Aquellos 4 retratos permanecieron en mi dormitorio durante muchos años hasta que me emancipe de Barcelona. El segundo recuerdo vital llegó en marzo de 2010 cuando descubrí la existencia de la versión monofónica del álbum. Fue un autentica delicia cuando se reeditaron los álbumes de los Beatles en CD agrupados en una caja negra y una segunda de edición limitada titulada simplemente “Beatles in Mono”, en caja blanca. Redescubrir la banda en su sonido original me encantó. De echo, me siguen gustando mas los Beatles en sonido Monofónico.
Poco después, cuando fui a vivir a Londres para empezar mis practicas de Teacher Training, uno de los retos que me puse fue conseguir un “White Album” británico original en versión Mono. Lo cierto es que no tardé en encontrar una copia maravillosa en muy buen estado y de 1968! Fue mi regalo de cumpleaños de aquel 6 de Noviembre de 2010. 

Primerísima edición británica de 1968 en Mono. Nº 0013942

2018 mix:
La fecha escogida para el lanzamiento mundial fue el pasado 9 de Noviembre. No podía ser de otra manera, recordando la numerología que siempre persiguió a John Lennon. Para mi estos momentos son muy emocionantes. Consciente de que estoy viviendo en una época equivocada, no me queda otra que disfrutar de éstos momentos que me regala la vida. Según la nota de prensa publicada el pasado 24 de Setiembre, se dice que serán 4 ediciones; Triple CD, con las mezclas de 2018 y un CD con las demos que hicieron en casa de George Harrison en Mayo de 1968 realmente muy interesantes. 4 vinilos, con los contenidos idénticos del soporte anterior repartidos dentro de una elegante caja. El doble vinilo original, con todos los detalles originales y una edición Super Deluxe en una caja numerada con 6CD, las Esher Demos, un par de CDs con tomas alternativas de estudio, libro de fotografías, texto de Paul McCartney y extensas notas de la época.
Me decantó por el doble vinilo, hace tiempo que he dejado de comprar CDs y he decidido focalizar mi futura colección sólo en vinilo. A primera vista veo que no han sido numerados y su abertura no es la original. El póster, a priori de mejor calidad fotográfica, parece una fotocopia maquillada y los 4 retratos les falta el detalle y brillantez de su primer prensage de 1968. Tras la decepción inicial suena la música y allí experimento una gran emoción. Siempre he tenido muy buena oída musical y me emociono al escuchar aquellas canciones que me han acompañado durante tantos años. Me doy cuenta que es como estuviera revisitando a viejos amigos. Con la diferencia que ha estos el tiempo no les pasa factura, al contrario! Primer detalle esencial, las bases (batería y bajo) están en el medio, donde tienen que estar y eso hace que vuelvan a sonar como una banda. Sobresalen detalles que pasaban desapercibidos en la versión original. A continuación he numerado los momentos que considero importantes y que me han vuelto a emocionar de nuevo con la música de The Beatles:
Doble vinilo con todos los detalles de su versión original. Noviembre 2018

Back in the USSR Sonido compacto y sonidos vocales extras al final
Dear Prudence Todos los instrumentos centrados y con sonido brillante!
Ob la di, Ob la da Sonido centrado con marcada linea de bajo
Wild Honey Pie Voces más claras
While my Guitar Gently Weeps Bajo centrado y sonidos vocales extras. 
Happiness is a Warm Gun Segundas voces centradas. Sonido compacto
*Martha My Dear Arreglos perfectamente limpios! Uno de mis momentos preferidos! 
Piggies Arreglos y guitarra acústica perfectamente distinguidos y brillantes
I Will Segunda voz maravillosamente clara y destacada

Birthday Sonido compacto y estupenda linea de bajo
Yer Blues Sonido compacto y voz de John con el efecto del eco de la sala original
Mother Nature's Son Vientos perfectamente claros 
*Sexy Sadie Segundas voces maravillosamente nítidas, con un piano excelente! Otro gran momento! 
*Helter Skelter Como siempre brutal! Segundas voces clarísimas y un sonido compacto por fin! 
Long Long Long Voz principal y segunda voz muy claras y limpias! 'How could I....!" 
Revolution 1 Vientos nítidos y segundas voces de Paul y George maravillosamente claras!
Honey Pie Vientos perfectamente limpios y nítidos. Guitarra de acompañamiento muy marcada
Savoy Truffle Estribillo vocal muy nítido y saxos con un sonido actualizado
Revolution 9 Diálogos audibles y reconocibles. 
Good Night Arreglos mas claros y segundas voces muy nítidas






November 2018